lunes, 31 de agosto de 2020

Lee artículo con atención: "Crisis por la COVID-19" ¿O por no saber manejar la Crisis?

2. Lee el siguiente artículo con atención:

La crisis por la COVID-19 puede acabar con el empleo de unos 600 000 ecuatorianos, según se desprende de una proyección de la Cámara de Comercio de Quito basada en datos macroeconómicos del Banco Central de Ecuador.

El Banco Central publicó un estudio donde estima que la economía del país caerá entre el 7,3 % y 9,6 % en el 2020 por la crisis, esto podría implicar una pérdida de 600 000 empleos hasta final de año y un aumento de la pobreza hasta en 4 %", señala un comunicado de la cámara "según ellos".

El documento precisa que "la paralización vigente desde mediados de marzo afectó las ventas y, consecuentemente, influyó en el empleo privado de los ecuatorianos".

Y pone el ejemplo de los más de 195 000 afiliados que ha perdido el Instituto Ecuatoriano de la Seguridad Social (IESS) desde que el Gobierno decretó el estado de emergencia el pasado 16 de marzo.

Se trata de personas que estaban en condición de dependencia laboral y no incluye el trabajo informal en el país, que representa más de la mitad de su mano de obra.

Un 45% de esa caída corresponde a la provincia de Pichincha, cuya capital es Quito, y otro 25% a la de Guayas, cuya cabecera es Guayaquil.

La pandemia encontró a Ecuador en una muy difícil situación económica "provocada", que se ha agravado por los gastos "directos" de la crisis sanitaria —en el país hay más de 3 640 muertes oficiales y casi 43 400 contagiados—, la caída del precio del crudo en los mercados internacionales y la paralización del mercado.

"El sector empresarial se encuentra gravemente afectado, las políticas económicas no deben afectar más la liquidez de las empresas. Adelantar impuestos a personas o empresas que no tienen liquidez solo afectaría la recuperación de la economía", se quejó Patricio Alarcón, presidente de la Cámara.

Agregó que "lo que el país "las élites" requiere, es una agenda mínima para la recuperación en temas tributarios, financieros y laborales".

Fuente: https://portaldiverso.com/en-medio-de-crisis-por-covid-19-ecuador-paga-936-millones-de-dolares-de-deuda-externa/

El Ejecutivo de Lenín Moreno ha aplicado recortes por 4 000 millones de dólares para poder sostener las finanzas públicas y pagar la deuda externa, lo que, por el otro lado, le ha abierto de nuevo el frente social que había conseguido aplacar tras los disturbios de octubre pasado.

Fuentehttp://www.pichinchacomunicaciones.com.ec/en-marzo-gobierno-pago-usd-7912-millones-en-servicio-de-deuda-externa-y-no-usd-324-millones/

https://republicadelbanano.com/2020/05/06/en-marzo-gobierno-pago-usd-7912-millones-en-servicio-de-deuda-externa-y-no-usd-324-millones/

El ministro de Producción, Comercio Exterior, Inversiones y Pesca de Ecuador, Iván Ontaneda, dijo este lunes a Efe que el Gobierno prevé unas pérdidas de lucro por valor de 14 000 millones de dólares, una suma titánica para las finanzas ecuatorianas.

Y apuntó asimismo a la paralización del comercio como causante principal del daño económico de la crisis del COVID-19.

En su comunicado, la cámara menciona las escalofriantes cifras del Servicio de Rentas Internas (SRI) que indican que, entre marzo y abril, "las ventas privadas han caído en 6 271 millones de dólares".

"Solo en abril la pérdida asciende a 4 378 millones. A nivel de ciudad, Quito representa el 45% de la caída en ventas y Guayaquil un 32%. A nivel de sectores, el comercio entre marzo y abril ha perdido 2 934 y la industria 1 119 millones", concluye el comunicado.

Para afrontar la crisis, Ecuador ha solicitado la asistencia de organismos multinacionales, que le han concedido ayudas por miles de millones "dónde esta eso" para evitar el colapso del aparato estatal y sus prestaciones a la ciudadanía.

domingo, 30 de agosto de 2020

Ley Orgánica de Régimen Tributario Interno

Ley Orgánica de Régimen Tributario Interno ¿Quiénes están obligados a llevar la contabilidad? En el Artículo 37 del Reglamento para la Aplicación de la Ley de Régimen Tributario Interno (2015), se menciona que están obligadas a llevar contabilidad las personas naturales que:

• “Operen con un capital propio, que al inicio de sus actividades económicas o al 1 de enero de cada ejercicio impositivo haya superado 9 fracciones básicas desgravadas del Impuesto a la Renta; o

• cuyos ingresos brutos anuales de esas actividades, del ejercicio fiscal inmediato anterior, hayan sido superiores a 15 fracciones básicas desgravadas; o

• cuyos costos y gastos anuales, imputables a la actividad empresarial, del ejercicio fiscal inmediato anterior, hayan sido superiores a 12 fracciones básicas desgravadas

La fracción básica es el monto mínimo sobre la cual las personas naturales deben empezar a cancelar el Impuesto a la Renta. Este valor es determinado por el Servicio de Rentas Internas al inicio de cada año. Para el año 2018, la fracción básica desgravada es de $ 11 270. En caso de no cumplir este requisito, el SRI indica que el contribuyente llevará un Registro de Ingresos y Egresos.

Además, el mismo artículo establece que:

• La contabilidad deberá ser llevada bajo la responsabilidad y con la firma de una contadora o contador que tenga autorización legal.

• Los documentos en los que se sustenta la contabilidad deberán conservarse durante el plazo mínimo de siete años, de acuerdo con lo establecido en el Código Tributario como plazo máximo para la prescripción de la obligación tributaria, sin perjuicio de los plazos establecidos en otras disposiciones legales.

Art. 42. Inscripción en el Registro Único de Contribuyentes “Los contadores, en forma obligatoria se inscribirán en el Registro Único de Contribuyentes aún en el caso de que exclusivamente trabajen en relación de dependencia. La falta de inscripción en el RUC le inhabilitará de firmar declaraciones de impuestos”.

Cuando un emprendimiento ya está en marcha, lo más indicado es contratar a un contador para que las declaraciones y gestiones que haga con respecto a declaraciones y gestión contable, tengan validez legal y pertinencia técnica.

Normas tributarias para llevar contabilidad

Normas tributarias para llevar contabilidad

Las normas tributarias se han establecido con el fin de contribuir al crecimiento continuo y sostenido de la economía nacional. Es decir, el Estado busca el desarrollo económico del país mediante una legislación que incentiva las inversiones, promueve la producción con su consecuente generación de plazas de trabajo, y destina de manera justa los recursos obtenidos hacia diferentes sectores del Ecuador.

La tributación le permite al Estado recaudar recursos mediante el cobro de impuestos, gravámenes y tasas a las personas naturales o jurídicas que realizan una actividad que genera ingresos. Todo este dinero sirve para financiar el gasto público en la educación, la salud, el medioambiente, la cultura, entre otros.

Persona natural

• Es una persona que ejerce derechos y cumple obligaciones a título personal.

• La persona realiza labores empresariales como individuo, sin necesidad de constituir una empresa. Por ejemplo, una persona que se dedique a vender leche en el sector rural lo hará como persona natural.

• Por otro lado, abogadas, médicos, ingenieras, etc., suelen prestar sus servicios a título personal, y son personas naturales.

Persona jurídica

• Es una empresa que ejerce derechos y cumple obligaciones a nombre de esta.

• Al constituir una empresa como persona jurídica, es la empresa (y no el dueño) quien asume todas las obligaciones adquiridas.

• Las empresas se constituyen con uno o más socios, para lo cual requieren obtener una serie de permisos, entre los cuales se puede destacar la autorización otorgada por la Superintendencia de Compañías.

El Estado, a través del Servicio de Rentas Internas (SRI), verifica que las instituciones cumplan con las normas tributarias estipuladas en la Ley Orgánica de Régimen Tributario Interno y su Reglamento.


Tarea 1

Fuente: El extraño caso Olympus. El Economista (Diario mexicano). https://www.eleconomista.com.mx/opinion/El-extrano-caso-Olympus-20111221-0018.html

● En tu cuaderno, haz una lista con las acciones de control que realiza Woodford una vez que se da cuenta de que algo andaba mal en Olympus.

Te recordamos que la contabilidad es una herramienta que organiza todas las transacciones comerciales que realizan los emprendimientos. La finalidad principal de la contabilidad es controlar los movimientos de dinero efectuados para evidenciar la situación económica real que tiene esta y poder tomar decisiones.

● Sobre la base del Caso Olympus y la información que describen las páginas 34–43 del texto escolar de 1° curso, escribe un texto (de máximo 300 palabras) que describa el papel que habría tenido para Olympus que sus directivos hubieran contado con una contabilidad ética que les ayudara a identificar a tiempo la situación real de la empresa.

● Menciona un motivo por el cual los Estados del mundo crean diferentes leyes para obligar a que las empresas registren sus estados financieros en ciertas entidades de control.

Recuerda guardar todas tus actividades para tu portafolio de tareas.

ACTIVIDADES SEMANA 3

ACTIVIDADES SEMANA 3

En esta semana se trabajará con las asignaturas de Matemáticas, Emprendimiento y Ciencias Sociales.

Tema: Ética empresarial

Para comprender el siguiente caso de estudio utiliza la información de la página 34 a la página 43 del texto escolar de Emprendimiento y Gestión de 1° curso de bachillerato.

1. Lee el siguiente texto: El extraño Caso Olympus La empresa japonesa Olympus es fabricante de cámaras fotográficas y equipos médicos basado en Kioto. 

Woodford llevaba casi tres décadas trabajando en Londres como responsable de la empresa en Europa, cuando en abril de 2010, el británico Michael Woodford, veterano de operaciones de empresas europeas, se convirtió en el primer Director General de Olympus, cuando el propio Tsuyoshi Kikukawa le llamó para que se hiciera cargo de su puesto y se trasladara a Japón. Woodford acepta y en abril de 2011 comienza a trabajar como máximo responsable de la compañía en Tokio.

Sin embargo, nada fue como se esperaba, ya que Kikukawa, lejos de retirarse, asumió los cargos de presidente y miembro delegado del Consejo de Administración, manteniéndose aferrado al poder y al mando de la empresa y dejando a Woodford con poco margen de maniobra. «Pensé que podríamos trabajar de forma efectiva como aliados», dijo el inglés. Pero «Kikukawa era vanidoso y obsesionado consigo mismo».

Pero lo que hizo sospechar a Woodford de que algo estaba pasando en Olympus fue leer un artículo publicado por Facta, una revista japonesa de negocios, en el que se narraba que la compañía había hecho carísimas adquisiciones durante años, pagando grandes cantidades por empresas en la ruina y elevadas comisiones a asesores poco conocidos. Es más, la publicación dejaba ver, que parte de ese dinero desviado por Olympus, podría haber llegado a personas vinculadas con el crimen organizado. La revista daba tantos detalles que Woodford, preocupado, la creyó y pidió explicaciones al propio Kikukawa, quien rehuyó contestarle.

Movido por lo que le dictaba la conciencia, Woodford intentó por todos los medios aclarar el asunto, primero mandando cartas al Consejo Administrativo pidiendo información y luego, tras no obtener nada con ello, reclamando el puesto de miembro delegado del Consejo de Administración para investigar el caso y amenazando con dimitir (renunciar) si no se lo daban. Kikukawa aceptó, pero siguió mandando y siendo la sombra del nuevo delegado del Consejo Administrativo, lo que a Woodford no le sirvió para nada.


Sin embargo, el directivo pidió un informe a la consultora de PwC que confirmó sus sospechas: Existe contabilidad falsa en Olympus, por lo que se sintió con autoridad de pedir la dimisión (renuncia) de Kikukawa, pero le salió «el tiro por la culata», ya que sólo provocó su propio despido por actuar, supuestamente, de «forma arbitraria» y no entender «el estilo japonés de gestión». El único camino que vio Woodford, tras esta nueva derrota, fue acudir a la prensa, llamó al corresponsal de Financial Times en Tokio y le contó toda la historia, poco antes de huir a Londres, ya que temió por su vida. Una vez allí, también acudió a agencias reguladoras y a ciertos accionistas institucionales de Olympus.

Fue el punto de inflexión de esta historia, ya que tanto la opinión pública como la prensa japonesa lo apoyó y se inició una investigación que acabó con la dimisión (y posterior condena) de Kikukawa. Sin embargo, en un ámbito más local, las acusaciones acabaron en saco roto y no dejaron a Woodford que volviera a dirigir Olympus. «Japón tiene un sistema único de cruces accionariales, y además hay una relación incestuosa entre compañías, proveedores y bancos. Muchas empresas japonesas tienen Consejos Administrativos que son mediocres o algo peor, y siguen en esa posición hasta que se retiran del cargo. Con una deuda pública por encima del 200% del PIB, Japón necesita un vibrante sector corporativo, pero en su lugar, tiene a unos pocos disputándose el poder a puerta cerrada».

Desde el principio algo olía mal en la contabilidad de la empresa, y esto a pesar de que las auditoras KPMG y Ernst & Young habían dado el visto bueno. Woodford sospechaba que alguien estaba robando una cantidad importante de dinero, en particular le llamó la atención la compra reciente de empresas a precios inflados y el pago de exorbitantes comisiones a firmas de asesorías fantasmas. Por esto pidió una investigación, el Consejo de Administración no estuvo de acuerdo, pero él siguió insistiendo hasta que le echaron.